La mayoría de las guías de primera guitarra hablan de estilos musicales. Sirve poco: a los tres meses estás tocando otra cosa. Lo que no cambia en esos tres meses es la mano, y la mano la determinan tres números que están en la ficha técnica de cualquier instrumento serio. Si entiendes esos tres, puedes elegir sin que nadie te venda nada.
La escala: cuánta tensión vas a tener bajo los dedos
La escala es la distancia entre la cejuela y el puente, y es el dato que más se siente. Las dos medidas clásicas de la guitarra eléctrica son 25.5" y 24.75". No son mejores ni peores una que otra: cambian la tensión que tiene la misma cuerda afinada en el mismo tono.
- 25.5" da más tensión. La cuerda cuesta un poco más de doblar, el ataque es más definido y las notas graves quedan más separadas entre sí. Es la medida de las formas tipo Stratocaster y Telecaster.
- 24.75" da menos tensión. Los bends salen con menos esfuerzo, los acordes suenan más compactos y el mástil se siente más corto porque los trastes quedan más juntos. Es la medida de las formas tipo Les Paul y SG.
Si tienes la mano chica o vienes de no tocar nada, 24.75" perdona más. Si ya tocas acústica, 25.5" te va a resultar familiar. Ninguna de las dos te va a impedir aprender: la diferencia es de comodidad, no de capacidad.
El mástil: el ancho de cejuela y el perfil
El ancho de cejuela dice cuánto espacio hay entre cuerda y cuerda en la primera posición. Unas décimas de milímetro se notan muchísimo cuando estás aprendiendo a pisar un acorde con cuatro dedos: con poco espacio te tocas cuerdas vecinas sin querer, y con demasiado espacio la mano tiene que abrirse más de la cuenta.
El perfil es la forma de la parte de atrás del mástil, y en la ficha aparece con una letra: C, D, U. El perfil en C es el más neutro y el más común en instrumentos de entrada, justamente porque no obliga a la mano a adaptarse a nada. Si nunca tocaste, un perfil en C es la apuesta segura.
Los dos datos están en la ficha de cada modelo de este sitio, acabado por acabado, tal como los entrega la fábrica. No hay que preguntarlos en la tienda.
Las pastillas: cuántas y de qué tipo
Las pastillas son lo que convierte la vibración de la cuerda en señal eléctrica, y hay dos familias. La single coil tiene una bobina: suena más brillante, más abierta, y toma algo de zumbido cuando estás cerca de una fuente eléctrica. La humbucker tiene dos bobinas montadas para cancelar ese zumbido: suena más gruesa, con más cuerpo y menos brillo.
La cantidad importa menos de lo que parece. Con dos pastillas y un selector ya tienes el sonido de puente (más filoso, para riffs) y el de mástil (más redondo, para melodías y acordes limpios). Tres pastillas suman posiciones intermedias, que es donde vive el sonido "vidrioso" de la Stratocaster. Ninguna configuración te limita mientras estás aprendiendo.
El puente: fijo o con trémolo
Un puente fijo mantiene la afinación mejor y se ajusta con menos vueltas. Un puente con trémolo agrega la palanca, que es divertida, pero suma una variable: al cambiar el calibre de las cuerdas hay que reequilibrar los resortes o el instrumento se desafina solo. Para una primera guitarra, un puente fijo te va a dar menos problemas en el primer año.
Lo que no deberías decidir por la ficha
El color y la forma no tienen efecto en el sonido, y sí lo tienen en cuántas horas vas a tocar. Una guitarra que te gusta mirar se queda colgada a la vista y se toma más seguido que una que te da lo mismo. Es el factor menos técnico de todos y probablemente el que más determina si sigues tocando en seis meses.
Lo otro que no se decide leyendo es el peso y el equilibrio. Una guitarra que cabecea o que pesa de más se siente cómoda diez minutos y molesta a la hora. Eso se prueba colgándosela de pie, no sentado, y solo se puede hacer en una tienda.

